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miércoles, 22 de abril de 2009

¿Qué es el Hospitalismo?


(Extractos de los sitios: http://www.monografias.com/trabajos52/infancia-abandonada/infancia-abandonada.shtml
http://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/5603/Hospitalismo.htm pagina 1
http://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/5604/Hospitalismo-2.htm
http://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/4035/Anaclitica-(depresion).htm
http://www.diagnosticomedico.es/descripcion/Depresi%C3%B3n_Anacl%C3%ADtica--7889.html)


Al.: Hospitalismus. Fr.: hospitalisme. Ing.: hospitalism. It.: ospedalismo. Por.: hospitalismo. Término utilizado desde los trabajos de René Spitz para designar el conjunto de las perturbaciones somáticas y psíquicas provocadas en los niños (durante los 18 primeros meses de la vida) por la permanencia prolongada en una institución hospitalaria, donde se encuentran completamente privados de su madre. Remitimos al lector a los trabajos especializados sobre la materia, y de un modo particular a los de Spitz, que son los más representativos. Éstos se basan en numerosas y detenidas observaciones, así como en la comparación de diversos grupos de niños (niños criados en orfelinato, en guardería con presencia parcial de la madre, por su madre, etcétera). Es precisamente en los niños criados en ausencia completa de su madre, en una institución donde los cuidados les son administrados en forma anónima, sin que pueda establecerse un lazo afectivo, cuando se constatan los graves trastornos que Spitz agrupó bajo el nombre de hospitalismo: retardo del desarrollo corporal, de la habilidad manual, de la adaptación al medio ambiente, del lenguaje; disminución de la resistencia a las enfermedades; en los casos más graves, marasmo y muerte. Los efectos del hospitalismo tienen consecuencias duraderas o incluso irreversibles. Spitz, después de haber descrito el hospitalismo, intentó situarlo en el conjunto de las perturbaciones provocadas por un trastorno de las relaciones madre- hijo; lo define por una carencia afectiva total diferenciándolo así de la depresión anaclítica; ésta es consecutiva a una privación afectiva parcial en un niño que hasta entonces había disfrutado de una relación normal con su madre, y puede desaparecer al volver a encontrar a la madre.

Alemán: Hospitalismus. Francés: Hospitalisme. Inglés: Hospitalism. Término creado por René Spitz en 1945 para designar un estado de alteración profunda, física y psíquica, que se instala progresivamente en los niños muy pequeños durante los primeros dieciocho meses de vida, si son abandonados o permanecen durante un lapso prolongado en una institución hospitalaria. Los signos del hospitalismo, diferentes de los de la depresión anaclítica, son un retardo del desarrollo corporal, una incapacidad de adaptación al ambiente, a veces un mutismo que asemeja al autismo y puede llevar a la psicosis. En caso de carencia afectiva total, ligada a la ausencia de todo vínculo materno, los trastornos pueden llegar hasta el marasmo y la muerte. Los estudios realizados por René Spitz han llevado, después de 1945, y en todos los países del mundo, a una reforma de las condiciones de hospitalización de los niños pequeños, a partir de la enseñanza del psicoanálisis. En Francia, fue Jenny Aubry la primera en demostrar las carencias afectivas en el ambiente hospitalario.



Término acuñado por R. Spitz (1946) para designar un cuadro depresivo que se origina en los primeros meses de vida del niño por la separación prolongada de la madre y la consiguiente deprivación de cuidados emocionales y físicos que ello conlleva.

Se conoce también como síndrome de hospitalismo, por ser el abandono del recién nacido a los cuidados de una institución la circunstancia prototípica en la que fue descrito.

El cuadro clínico se caracteriza por severos trastornos psicofisiológicos que van desde una fase inicial de llanto continuo, agitación y desesperanza, hasta una fase posterior de interrupción del llanto, permanencia con los ojos inexpresivos, indiferencia por el entorno, extrema pasividad, no reactividad a estímulos, sueño constante y adelgazamiento límite que puede llevar a la muerte.

Se trata de un síndrome reversible después de meses de reanudación del contacto.

Por analogía, tipo de depresión en el que el paciente está fundamentalmente preocupado por las relaciones interpersonales y muestra una excesiva dependencia emocional de los demás.

El término es equivalente al de depresión dominada por el otro, depresión dependiente o depresión sociotrópica.

Entre los estudios realizados sobre los efectos de las condiciones deficitarias de vida, incluido en ello la repercusión en la personalidad infantil de la crianza en ambientes cerrados y privados de la presencia materna, se encuentran los efectuados por el psicoanalista R. Spitz (1945). En sus trabajos se describen las consecuencias de las enfermedades que nombró defectivas emocionales, en niños del primer año de vida sometidos a condiciones de privación total o parcial de afecto y estimulación en su permanencia en instituciones asistenciales.
Afirma que la etiología de estas enfermedades se deriva, por lo general, de la ausencia física materna y que el sustituto de la madre es inadecuado, prácticamente no existe. Considera como aspecto esencial "la no relación" con la madre y le da un "papel secundario" a la personalidad individual de la misma. El daño sufrido por el niño debido a la falta de su madre será proporcional al período en que transcurre esta privación afectiva o depresión anaclítica y la privación afectiva total que la denomina hospitalismo o institucionalismo.

Spitz señala que no debe hacerse una división entre estos dos síndromes resultantes y que se da un tránsito de uno a otro, con un carácter progresivo, atravesando fases de severidad crecientes. Los síntomas se van haciendo más agudos en dependencia del aumento del período de separación, llegando al hospitalismo, fase más aguda en la que se produce un empeoramiento progresivo de la salud del niño y aumenta la propensión a las infecciones, que lo puede llevar al marasmo y a la muerte.

En los trabajos de R. Spitz se centra la atención en el aspecto biológico de la relación "madre-hijo", sin destacar el contenido social de esta relación. Los niños estudiados habían sido separados de las madres e internados en centros con características hospitalarias, se constató que ellos mismos empeoraban en la medida que aumentaba el tiempo de estancia, y que después de un período de separación de cinco meses el proceso de la enfermedad se hacía irreversible.

1 comentario:

Julio Eduardo dijo...

En la Argentina, según he leído, fue Florencio Escardó quien comenzó a hablar de hospitalismo e impuso en el Hospital de niños de Buenos Aires la obligación de que las madres se internaran con sus hijos porque él sostuvo que aún con todos los cuidados los chiquitos de morían de tristeza.
Florencio Escardó, junto con el ministro Carrillo de los primeros años del gobierno de Perón dieron un giro de 180º al sistema de salud en el país.
Un detalle: antes de hacer negocios, ellos pensaban en la gente.
Hasta la próxima.
Julio Caro.